Yo vide volar un sapo
alrededor de una laguna,
y la gente se admiraba
de verlo volar sin alas.
A la orilla de un arroyo
un sapo estaba con otro,
uno estaba de levita
el otro bota de potro.
Allá va la bala
por el callejón,
matando a las viejas,
dejando el montón.
Debajo de un sauce verde
un peluco está sentado,
fumando cigarro de hoja,
firmando un certificado.
A la orilla de un arroyo
yo vide un sapo en cuclillas,
bajándose los calzones,
lavándose las rodillas.
Allá va la bala
por abajo el puente,
matando a las viejas
con agua caliente.
Coplas recopiladas por Vicente Almonacid.