El fuego y el agua están
en argumento mayor,
dijo el agua que el Señor
le dio el bien de cristianar;
respondió el fuego acatar
debes lo que Dios te ordena,
yo las almas que condena
por su mandato castigo,
pero también brindo abrigo
a aquel que de frío pena.
Dijo el agua purifico
a los seres que han pecado,
con el don que Dios me ha dado
la bendición les aplico;
con Cristo me identifico
en la pila bautismal,
para alejar todo mal
respondió el fuego con cirio,
para alivio de martirios
los altares sé alumbrar.
Soy el más resplandeciente
dijo el fuego en crepitares,
luz y abrigo de mortales
soy del cielo complaciente;
dijo el agua al inocente
yo la gracia le he otorgado,
para lavar sus pecados
yo soy el más competente,
y hasta al alma más doliente
de sus males he sanado.
Yo soy la más cristalina
y con divino poder,
las plantas hago crecer
cuando riego cristalina;
por mi la mar se origina
y el fuego se conmovió,
los cielos alumbro yo
con el sol y las estrellas,
restalló con luces bellas
en los espacios de Dios.
(Mi menor; con giros en IV7,
primera canción de la jornada con este giro armónico y vuelta armónica de las
introducciones del Bailecito) Décimas
dictadas por don Salustiano Cano, de Luján a la Sra. Natalia Lennon de
Güiraldes el día 23 de marzo de 1971. En dicho año se llevó a cabo la primera
muestra de músicas y bailes tradicionales de la provincia de Buenos Aires, en
San Antonio de Areco. Dicha muestra contó con la presencia del presidente de la
Nación, señor Marcelo Levingston, ante quien don Salustiano Cano tuvo el honor
de cantar un estilo. Se canta con música del estilo En la Plácida Corriente, que cantaba Don
Adolfo Güiraldes.