Vos sos mi lindo fiador
con que mi pingo adornaba,
y aquel pretal que brillaba
hecho de plata un primor;
la rastra y el tirador
que tantos han codiciado,
y aquel pañuelo bordado
que guardo como un tesoro,
y el rebenque cabo de oro
con mi apellido grabado.
Vos sos mi lazo sencillo
que a mi modo trencé yo,
lazo que nunca cortó
los tirones de un potrillo;
sos el blando cojinillo
de lana de cuarta vara,
y el cinchón que sujetara
cincha, bastos y caronas,
y las espuelas lloronas
que todo gaucho envidiara.
Vos sos mi poncho franqueado
con quien tanto me lucía,
poncho que sólo tejía
aquel pampa ya olvidado;
sos el campo perfumado
donde corrió mi existencia,
con la delicada esencia
de los criollos trebolares,
y los primeros cantares
que levanté en mi querencia.
Décima recopilada por
Celina Videla Dorna.