Sin haberles dao por qué
hablan de mí lo que quieren,
hombres, chicos y mujeres
toda la guerra es conmigo;
yo nomás soy el maldito,
yo nomás soy el fatal,
soy borracho y sé jugar,
soy pendenciero y chismoso,
y soy el más fastidioso
que pisa en este lugar.
Si paso por un camino
dicen ahí va el embustero,
el pícaro, el majadero,
el que no tiene destino;
¿Con quién andará ese indino
necio y de mala conducta?
¿Con quién hará mala junta?
Si ese pícaro merece
que lo aprisionen los jueces
y que no lo larguen nunca.
Si me arrimo a una muchacha
por darle conversación,
dicen allá va el pintón
¿a ver si alguna lo quiere?
Atiendan y consideren
como seré de fatal,
y eso si puedo llegar
con cuidao a alguna casa,
como no les caigo en gracia
todos les parece mal.
Todos los demás que corren
no tienen ningún defecto,
son bonitos, son discretos,
son músicos y cantores;
guenos mozos, gastadores,
yo nomás soy el malazo,
soy el paisano más guaso
soy un hombre sin destino,
y soy el pior argentino
por donde quiera que paso.
Tomada a Ricardo Almonacid