Corralera, Cuando la aurora amanece
(Milonga)

Cuando la aurora amanece 

y el día tiende su manto,

el paisano deja el rancho 

después de cimarronear;

si es domador va a ensillar 

el potro que ha palenqueado,

tal vez algún reservado 

que otro no pudo amansar.  


Porque el gaucho nunca tuvo

miedo a ningún animal,

orgullo tradicional 

de nuestros viejos paisanos;

si se volea es en vano 

que dejarlo abajo intente, 

el paisano sale siempre

 con el cabresto en la mano.


Y voltiándole una oreja 

se le vuelve a acomodar, 

y si vuelve a corcovear

y le volea nuevamente; 

al golpe de su rebenque 

lo hace levantar ligero, 

y más manso que un cordero 

lo lleva solo al palenque. 


A los cuatro o cinco días 

ya lo tiene arrocinado, 

las cosquillas le ha quitado 

y el freno le hace tascar; 

ya lo ensilla sin manear

y está de manso que encanta, 

que hasta alza la china en anca 

para llevarla a pasar.

Comentarios del Archivero

Compuesto dictado por la Sra Natalia Lennon