Corralera, Cuando agarro la guitarra
(Milonga)

Cuando agarro la guitarra

la tiemplo y ya la preparo,

para cantarles las coplas

de un pardito muy mentado.


A la hora de la siesta

a su mujer despertó,

le dijo “mujer levanta,

que tengo que hablar con vos.”


Ya sabrás quienes me deben

y a quienes les debo yo,

pasálos a la libreta,

copialos del borrador.


Es bueno que queden claras

las cosas entre los dos;

por si acaso yo muriera

quiero que lo sepas vos.


La mujer le aprontó ropa

y su facón afiló,

y montado en un overo

pal carrizal encaró.


Ya se corrieron las voces

que llegaba el capitán,

que andaba el pardo mentado

jugando en el carrizal.


¿Qué andás haciendo pardito

tan a las claras del día?

Ya sabes que el capitán

para vos a puesto espías.


¿Qué importa que el capitán

ponga espías para mí?

Ya salí de Las Achiras

encarnizado a morir.


Y se vino el capitán

con toda su gente armada,

a prender a este moreno

que Alcántara se llamaba.


Dio orden el capitán

a todita su partida,

que rodeando el carrizal

traiba la ley decidida.


Adentro e’ la pulpería

se oía la voz audaz,

del pardo que convidaba

en copas diez pesos más…


¡Salí pardito pa afuera!

dio orden el capitán,

¡si no me rendís las armas

la vida te va a costar!


¿Qué dice, mi capitán?

¿Qué dice, cómo le va?

Yo no le rindo mis armas,

la vida me costará…


En el umbral de la puerta

se hicieron una topada,

como los dos eran diestros

ni uno ni otro se hizo nada.


Se hicieron otra otra topada

y como cosa importante,

el pardito al capitán

lo llevaba por delante.


¡Muchachos que son sus vidas!

pegó el grito el capitán;

¡Siento que me lleva mal!

¿Qué hacen que no le tiran?


Los melicos contestaron

¡estas son las ocasiones

de un militar como usté!

¡Que se gane los galones!


Ya le tomaron los puntos,

sin tenerle compasión,

salió una bala maldita,

le atravesó el corazón.


Y allí se quedó el pardito

en su sangre revolcado,

de diez muertes que debía

a las once ya ha pagado. 

Comentarios del Archivero

Tomada a Ricardo Almonacid