Corralera, Ayer mandé al pensamiento
(Milonga)

Ayer mandé al pensamiento

a casa de la intención,

en busca de la alegría

junto a la imaginación;

llegó la cavilación,

la pena y el sufrimiento,

preguntándole al tormento

si la alegría ha venido,

¡Ya no está!, dijo el suspiro,

ayer mandé al pensamiento.


El discurso y el ardid

vivían en una casa,

en donde se hallan vecinas

la suerte con la desgracia;

un fuerte calor me abraza

que llaman contradicción,

entonces el corazón

sufre dudas y vaivenes,

se va a pasear cuando quiere

a casa de la intención.


Hay un pueblo de dolencia

junto a un río de pesar,

los que siempre han de lindar

con la fe y con la firmeza;

el talento con su fuerza

busca a la sabiduría,

porque el placer en un día

se fue a casa del pasado,

y fue haciéndolo obligado

en busca de la alegría.


Salió a rodar la esperanza

y el baqueano pensamiento,

hasta encontrar los cimientos

de un muro de resistencia;

en casa de la dolencia

hicieron una reunión

el talento, la aflicción,

la pena y el desconsuelo,

el sueño con el desvelo

junto a la imaginación.


Comentarios del Archivero

(Do mayor)  Letra tomada de papeles viejos de Don Ramón Ferreyra. Figura en Cancionero de Tucumán de Don Juan Alfonso Carrizo.