Ya me han pedido que cante
y me causa un gran dolor,
si no canto quedo mal
y si canto quedo peor.
Con la guitarra en la mano
para explicarme mejor,
voy a contar un caso
de un alma que a Dios negó.
Esta pobrecita alma
la devoción que tenía,
de trabajar los sábados
en los restos de su vida.
Muchos tienen por costumbre
los domingos trabajar,
esos son los martillazos
que nuestro Señor nos da.
El alma le dijo al cuerpo
yo me separo de vos,
yo me voy para los cielos
a dar cuenta por los dos.
El cuerpo le dijo al alma
yo quedo hecho un esqueleto,
ya te separas de mi
amiga de tanto tiempo.
Ya te separas de mí
quedo hecho una calavera,
vos te vas para los cielos
a pagar culpas ajenas.
Al otro día a la mañana
se cortó el alma y se fue,
donde se pagan las culpas
toda venial y cortés.
Cristo le decía al alma
recién te acordás que hay Dios,
todo el tiempo que has vivido
y nunca has tenido temor.
Y el Diablo le dijo a Cristo
no la perdones mi Dios,
que esa alma está por mi cuenta
porque me la diste vos.
Y Cristo le dijo al Diablo
salite de acá sayón,
que es pedido de mi madre
que esta alma alcance perdón.
Y el Diablo le dijo a Cristo
no la perdones mi Dios,
que esa alma está por mi cuenta
porque mucho te ofendió.
Cristo le dijo al demonio
salite de acá sayón,
dejala que se confiese
y no la pertubes vos.
Y viá dejar de cantar
no sigo más adelante,
porque para condescender
con menos sería bastante.
Oigan nobles caballeros
un favor les pediré,
que si yo he cantado mal
digan que ha estado muy bien.
(Mi mayor) Tomada
a Natalia Lennon. La cantaba Don Segundo Sombra.