Que haiga sol, que llueva o truene
en la casa de la ingrata,
hacen noche y se amanecen
y el pingo preso e las patas.
Que haiga viento y haiga sol,
haiga niebla o haiga frío,
ahí sale a la puerta y dice
no hay caballo como el mío.
Y entonces le dice el buey
mucho más grande es mi mal,
porque llevo las carretas
hasta Salta y Tucumán.
Yo no hago más que lomiar
y a veces llevo más de eso,
porque en una volcadura
quiebro el aspa y el pescuezo.
Yo te la gano buey viejo,
yo te la gano endeveras,
yo te la debo ganar
porque yo voy a la guerra.
Al ver las cargas venir
y sentir silbar las balas,
todo el tiempo estoy diciendo
a qué hora candil te apagas.
A qué hora candil te apagas
y a qué hora será tu fin,
y la espuela del jinete
sabe estar tilín, tilín.
(La mayor) Tomada
al Instituto de Musicología, grabación de Don Bruno Jacovella a Don César
Jaime. La cantaba Don Segundo Sombra.