Los cañones son con fuego,
las espadas son con filo,
verán cómo se descuelga
tras de un rayo un refucilo.
A Dios le pediré ayuda
tan sólo por un momento,
aunque acuso el sufrimiento
me siento yo al recordar
cosas que no he de olvidar
porque las llevo grabadas,
y son recuerdos felices
para mi alma acongojada.
Soy de los campos e Contreras
donde contento me crié,
donde los años pasé
de mi juventud primera;
donde a mi antojo y manera
cruzaba el campo cantando,
y más libre que los vientos,
los años iban pasando.
Cuántas veces bien temprano
alegre el campo salía,
sin tener rumbo ni guía
y era mi gusto el andar,
y al mismo tiempo ayudar
y a todos daba una mano,
y al mismo tiempo ayudar
y a todos daba una mano,
y así todos los muchachos
los he tratao como hermanos.
Contreras te quiero cuasi
como a mis padres los quiero,
vales tanto para mí
como todo el mundo entero.
Y a veces me pongo triste
cuando me pongo a pensar,
como por desgracia un día
de nuestra mano se va.
De estos mis pagos queridos
ya no me podré olvidar,
y si me toca rodar
en busca de mejor suerte,
he de porfiar hasta la muerte
mirando con mucho empeño,
por divisar los galpones
de Contreras con quien sueño.
Me llamo Videla Dorna
soy de casta que no afloja,
si es revolución o baile
para mí es la misma cosa.
Letra compuesta por Daniel Videla Dorna (h) “el
ciudadano”