Tú eres la preciosa flor
que entre mil se alza triunfante,
por su aroma más fragante,
más bella por su color;
yo soy pobre picaflor
que a tu alrededor volando,
va eternamente anhelando
hasta tu cáliz llegar,
más no lo puedo alcanzar,
de balde te estoy mirando.
Eres luz esplendorosa
que al que te mira enceguece,
y ante mi sombra pareces
la estrella más luminosa;
yo ligera mariposa
quiero en ella febricente,
consumirme de repente
más no puede ser así,
aunque me encuentre de ti
cara a cara y frente a frente.
Eres hermosa sirena
que con tu canto enamoras,
de sonrisa seductora
de mirada que enajena;
tú mujer de encantos llena
no sabes lo que es sufrir,
sin poderlo resistir
lloro perdida la calma,
pero lo que siente mi alma
no te lo puedo decir.
Tú eres el ángel divino
que allá en la imaginación,
ha formado la ilusión
que endulzara mi destino;
hoy te encuentro en mi camino
y suspiro tristemente,
al mirar que inútilmente
por ti sufre el alma mía,
tal vez sepas algún día
lo que mi corazón siente.