Amo a mi patria y a ti
te rindo toda afición,
por la patria doy la vida
y por ti mi corazón.
Vida mía ten paciencia
no desmayes en tu amor,
que en ambos está el dolor
que puede causar mi ausencia.
Yo por nuestra independencia
de la tierra en que nací,
he de pelear porque así
previene la ley sagrada,
pero primero que nada
amo a mi patria y a ti.
Yo adoro con fe constante
mi nación y mi derecho,
pero a ti te rindo el pecho
por ser la ley de un amante;
yo venero el estandarte
que tremola en mi nación,
y con ardiente pasión
por la patria doy la vida,
pero a ti prenda querida
te rindo toda afición.
No tengas pena por nada
que el cielo te ha de amparar,
mientras yo vaya a pelear
por la libertad deseada;
dejadme empuñar la espada
amada prenda querida,
porque es ley esclarecida
que pene y muera un amante,
y en prueba de amor constante
por la patria doy la vida.
Mi pecho siente en verdad
el rato que no te veo,
pero es mi ardiente deseo
ver la patria en libertad;
la patria clamando está
por sus hijos y es razón,
en la presente ocasión
en que ella ve oprimida,
doy por la patria la vida
y por ti mi corazón.
Décima dictada a Juan Alfonso Carrizo por doña Rosa
Moreta Gómez, quien dice la aprendió de su madre y según ella la cantaba el
coronel Arredondo.