Ay triste del alma mía
(Triste)

Vuelan como en un lamento
en fugitivas bandadas,
las notas del instrumento
tristes cual eco del viento
al cruzar por las cañadas.

Ay triste del alma mía
nadie comprende tu queja,
nadie escucha tu armonía
cuando despides al día
que tras de la luz se aleja.

Ya no anida el terutero
en la loma solitaria,
y parece que el hornero
sobre el carcomido alero
entonara una plegaria.

Tal vez la vieja cumbrera
no ofrece apoyo a su nido,
la sabandija rastrera
dueña es hoy de la tapera
que un viento extraño ha derruido. 

Ya el payador su desvelo
no canta en noches serenas,
ni rayan el duro suelo
marcando el compás de un cielo
las agudas nazarenas.

Hogar, despojos del viento,
ruinas de antigua memoria,
hoy tienes falto el aliento,
en cada grieta un lamento
y en cada mata una historia.

Una luz deslumbradora
rodea el vasto circuito,
con resplandores de aurora,
un viejo fantasma implora
huyendo hacia el infinito.

Ay triste del alma mía
vuela en alas de un lamento,
cuando en la noche sombría
arranca ayes de agonía
en las cañadas el viento.

Comentarios del Archivero
(Re mayor) Letra de Domingo Lombardi. Fue grabado por Don Carlos Gardel como Triste Entrerriano.