Con respeto, el más profundo,
alabo la jerarquía,
por quien este niño un día
es cristiano en este mundo;
vivan en caso segundo
el padrino y la madrina,
que con manera tan fina
desempeñaron contentos,
de su ahijado el sacramento
en la majestad divina.
Merece celebración
el padrino y la madrina,
cumplida ya por divina
esta sagrada misión;
y la santa religión
les ordena a los compadres,
si queda el niño sin madre
se hagan cargo de su ahijado,
que por el óleo sagrado
tienen título de padres.
Permita el cielo divino
que este niño tan hermoso,
viva y llegue a ser dichoso
para un glorioso destino;
bendigan también su sino
el padrino y la madrina,
vivan siempre en armonía
los padres de esta belleza,
que por la naturaleza
son autores de su vida.