Teme un débil pajarillo
que el gavilán cazador,
con su mirar avizor
descubra su amado nido;
desde el follaje escondido
el temible matador,
atacando con rigor
deje su bien destruido,
así como él ha perdido
yo temo perder tu amor.
Teme una preciosa flor
que el riego sea inconstante,
y la que hoy huele fragante
irradiando resplandor,
de acrisolado color
de fino excitante,
teme que el sol calcinante
la marchita con su ardor,
también como firme amante
yo temo perder tu amor.
Teme el ombú solitario
de imponente donosura,
que de hierba su estructura
se quebrante el esplendor;
también teme con pavor
ver a la tierra agrietarse
y sus raíces helarse
en poder del Creador,
si él teme desintegrarse
yo temo perder tu amor.
Teme la tierna gacela
de libertad ser privada,
y de su agreste morada
alejarse con dolor;
acosada de terror
se debate acorralada,
por el hombre aprisionada,
en su afán depredador
teme ella ser enjaulada,
yo temo perder tu amor.
Recopilado por Daniel Videla Dorna (h) “El Ciudadano”