Tan ardiente es la pasión
que se ha agarrado en el alma,
que siento perder la calma
de mi triste corazón;
la culpa la tiene el amor
que en mi pecho se ha agarrado,
y si no soy desairado
cuando mi pasión es tanta,
de rodillas a tus plantas
me tienes enamorado.
No me trates de atrevido
al recibir la presente,
si un cariño tan ardiente
ocultarlo no he podido;
mucho tiempo habré vivido
silencioso en mi pasión,
temeroso el corazón
de recibir un desaire,
porque siempre fue cobarde
el más verdadero amor.
No me trates de lisonjero
al juntarte mi pasión,
porque en mi fiel corazón
este amor es verdadero;
de veras te amo y te quiero
y te juro con lealtad,
siquiera con voluntad
correspondiese a la mía,
a tu lado viviría
lleno de felicidad.
Pero por fin es preciso
mi cariño declararte
y con ansias suplicarte
…………………
porque eres el astro hermoso
que mi sueño inunda siempre,
y si sos correspondiente
a mi cariño profundo,
como a nadie en este mundo
te amaré constantemente.
Recopilado por Daniel, Celina y María Inés Videla
Dorna.