Soy como aquel arbolito
que nace en el descampado,
y crece desamparado
hasta formarse solito;
mi suerte ya Dios la ha escrito
en el libro de la vida,
mas esta hoja está escondida
tras un misterio profundo,
y vivo solo en el mundo
de una esperanza querida.
Soy como el ave inocente
que tiritando de frío,
mira su nido vacío
y canta con voz doliente;
y cuando alza esa frente
que tanto el sol ha tostado,
su rancho desalojado
al compás del instrumento,
lloro mis tristes tormentos
al veme tan desgraciado.
Soy como el ser que ha nacido
como una planta maldita,
busco una dicha infinita
que en el sueño he conseguido;
y hasta ahora mi Dios mío
si creo que estoy soñando,
al ver que encuentro adorando
el bien que tanto busqué,
mi corazón no sé qué
pero algo me está anunciando.
Cuando pulso el instrumento
siempre tengo que llorar,
y si me pongo a cantar
lloro mis tristes tormentos;
y si hay algún descontento
de los que me han escuchado,
dispensen el agraviado
y atiendan esta razón,
soy hombre de corazón
y tengo un lucero al lado.
Recopilado por Daniel, Celina y María Inés Videla
Dorna. Dictado por Gurí Puertas, vecino de General Belgrano, quien dice la oyó
cantar a un guitarrero en el partido de Mercedes, Provincia de Buenos Aires.