Qué lindo es de madrugada
ver el sol lento que asoma,
y cuando cubre la loma
con su irradiación dorada;
a la vecina enramada
van los pájaros cantores,
a cantar trinos de amores
llenos de dulce armonía,
ellos tienen alegría
yo sólo tengo dolores.
Tiene la pampa grandiosa
su cadencia celestial,
dulzura tiene el zorzal,
fragancia tiene la rosa;
tiene la selva frondosa
un paisaje de belleza,
la madre naturaleza
le ha dado inmenso placer,
a mí me hace padecer
sumergido en la tristeza.
Ama la planta el ramaje,
su corriente el arroyuelo,
el pajarillo su vuelo
y su precioso plumaje;
el gaucho adora su traje,
la china el rancho en que está,
la brisa la inmensidad,
el ganado el pastoreo,
todo tiene su recreo,
yo vivo en adversidad.
Hoy se muda un parecer,
se halla truncada mi suerte,
tan sólo espero en la muerte
mis penas poder vencer;
y así me tengo que ver
con el alma dolorida,
pues ya no tengo en la vida
a quien ofrendar mi amor,
yo vivo como la flor
de la planta desprendida.
Tomado a Natalia Lennon