Oirán de mi pecho herido
lamentar mi corazón,
segado de una pasión
por tan mal correspondido;
por haberme dirigido
con la mayor humildad,
y ofrecerle mi amistad
a una prenda que adoré,
pero que no nombraré
porque tengo cortedad.
Muchas cartas me escribió
que en mi poder no conservo,
pero en mi memoria tengo
lo que me comunicó;
muchos consejos me dio
y me estuvo asegurando,
me dijo un día llorando
si te llego a pagar mal,
no me vayas a nombrar,
déjalo al mundo dudando.
Sabrán que la estuve amando,
que la adoraba con fe,
y ahora se la nombraré
para que no estén dudando;
pero me estoy recelando
porque vivo arrepentido,
nunca jamás he podido
de mi memoria borrarla,
me es imposible nombrarla
por tanto que la he querido.
Ustedes verán señores,
me dirán si razón tengo,
ahora la voy a nombrar
pero otra vez me detengo;
ahora sí no me contengo
porque me trato de ir,
quién es les voy a decir
nombrándola con anhelo,
maldito sea el recelo
ya me he vuelto a arrepentir.
Tomado a Natalia Lennon. Décimas que cantaba Ciriaco
Díaz (Ciriaquito) nativo de San Antonio de Areco por el año 1920.