Unos ojos negros
vidalitá,
me quitan la vida,
y me la devuelven
vidalitá,
cuando ellos me miran.
Por tus ojos negros
vidalitá,
he perdido el alma,
prestame tus ojos
vidalitá,
que quiero encontrarla.
Y aún cuando la encuentre
vidalitá,
no hallaré la calma,
porque son tus ojos
vidalitá,
el alma de mi alma.
Tiene mi niñita
vidalitá,
unos ojos negros,
que a los que la miran
vidalitá,
les muestran el cielo.
En tus ojos negros
vidalitá,
de un negro profundo,
de amor ignorado
vidalitá,
se estremece el mundo.
Comentarios del Archivero
Tomada de un viejo manual