Lindo es en la primavera
el despuntar de la aurora,
ver un rancho de totora
recostado en la ladera;
ver ordenar la lechera
por la patrona de casa,
ver a un gaucho cuando enlaza
dentro del corral vecino,
y oír el arrullo divino
de la paloma torcaza.
Lindo es ver en el rodeo
cuando es arisca la hacienda,
lindo es para el que comprenda
ver pialar con buen deseo;
lindo es ver el benteveo
parado allá en la ramada,
lindo es mirar la majada
extendida en la cuchilla,
y ver verdear la gramilla
al levantarse la helada.
Lindo es ver la paisanita
con vestido de percal,
oír su voz sentimental
cantando una vidalita;
lindo oír la cotorrita
que del maizal llama al loro,
lindo es oír balar el toro
parado sobre la sierra,
y lo que en el campo encierra,
por eso al campo yo adoro.
Lindo es en la madrugada
ver venir la mañanita,
y ponerse colorada
la más negra nubecita;
y oír a la torcazita
que tristemente se queja,
el balido de la oveja
encerrada en el corral,
y el relincho del bagual
que a la manada se aleja.
Lindo es ir a la cocina
y sentarse en el fogón,
a tomar un cimarrón
bien cebado por la china;
lindo cuando el gaucho afina
la guitarra pa cantar,
y lindo es oír tabiar
a un viejo sobre la guerra,
y las delicias que encierra
la patria que supo amar.
Recopilación de Jesús
Pereyra en Capilla del Señor, año 1945.