Lamento la suerte mía
(Estilo)

Lamento la suerte mía 

porque se apartó de mí, 

placer y gloria perdí 

al perder lo que tenía; 

para mí no hay alegría 

ni encuentro gusto cabal,

si comparación igual 

aunque perdiese la vida, 

perdí mi prenda querida

que era todo mi caudal.     


Perdí mi prenda adorada,

para mí fue un sentimiento,

porque se acabó el contento

perdiendo el sí de mi amada; 

como la gloria se acaba 

se acabó la suerte mía,

placer, gloria y alegría 

volver a tener no espero,

perdí todo el mundo entero

a perder lo que tenía.  


No habrá desgracia malvada 

ni habrá tormento mayor,

ni habrá más grande dolor 

que el olvido de una amada; 

como yo que la apreciaba 

consuelo nunca tendré, 

al considerar de qué 

el que nace desgraciado, 

y queda desamparado 

como en el mundo quedé.  


Ya mi amada me olvidó,

con justa razón me quejo, 

porque se acabó el espejo 

en que me miraba yo; 

del corazón me borró, 

siempre me lamentaré, 

consuelo nunca tendré

hasta dejar de existir, 

y como amante que fui 

mientras viva lloraré.  


Ahí tiene amigo fulano, 

arco de cincuenta rosas, 

y en medio de las cincuenta

viva su señora esposa.

Comentarios del Archivero

Recopilado por Daniel, Celina y María Inés Videla Dorna. Décimas dictadas por Miguel Medina, natural de Gualeguaychú, Entre Ríos.