La trigueña
(Estilo)

Tu eres la dulce trigueña 

la de los ardientes ojos, 

la que ha nacido entre abrojos

quiere soñar y no sueña; 

la que del llano y la breña

moza atrevida su planta, 

la palomita que canta

cuando ninguno la mira,

la que se queja y suspira

desde que el sol se levanta.


Tú que eres la que el payador

le canta endechas sonoras,

la que al rayo de la aurora

robó su luz y color;

la que en la lid del dolor

por todo roba su planta, 

la que no encuentra la calma

desde que sueña en amores,

la que en la sien lleva flores

y espinas dentro del alma. 


Tu eres la agreste violeta

nacida entre los greñales, 

la de amores ideales

llena de penas secretas;

tú eres la gacela inquieta

que persigue el cazador,

la que al sentir el dolor

de la bala que lo hiere,

inclina la frente y muere 

bendiciendo al matador. 


Tú eres la de alma de fuego

que para amar ha nacido,

la que jamás ha tenido 

horas de paz y sosiego;

la flor que muere sin riego 

porque el dueño la abandona,

la que en su nibia corona

siempre vive inmaculada, 

la que al verse desdeñada

en vez de matar perdona.

Comentarios del Archivero

Recopilado por Ricardo Almonacid.