La suerte que tan tirana
cupo en la existencia mía,
me tuvo a tu lado un día
para alejarme mañana;
por eso mi alma se afana
pero así tiene que ser,
no me puedo detener
más yo que de ti me alejo,
este recuerdo te dejo
por si no te vuelvo a ver.
Para un corazón que siente
y alimenta una ilusión,
triste es la separación
que ha de matarlo inclemente;
y me tendrás a de ti ausente,
y pronto lejos de ti
pero si me voy así,
sé que el destino me obliga
pido a Dios mi dulce amiga q
que no te olvides de mí.
Aunque para mi tormento
me encuentre de ti alejado,
constantemente a tu lado
estará mi pensamiento;
y hundido en tristes lamentos
será mi consuelo el creer
que en tu memoria ha de haber
un recuerdo para mí,
mientras yo pensaré en ti
hasta que te vuelva a ver.
Recopilación de Daniel, Celina y María Inés Videla
Dorna, año 1988.