De las flores la azucena,
el lirio, la margarita,
el jacinto y santa rita
de ensueños tejen diademas;
de matices están plenas
y esencias espirituosas,
ellas adornan vistosas
los jardines del amor,
pero para mi no hay flor
más fragante que la rosa.
El azahar, la clavelina,
a magnolia y la azalea,
la glicina, la Judea
y la diadema más fina;
el jazmín dulce de China,
el trébol, la caprichosa,
son flores muy primorosas
por su aroma y su color,
pero para mí no hay flor
más fragante que la rosa.
La madreselva, el malvón,
el nardo más el junquillo,
el aromo, el espinillo
y la malvita de olor;
tejen diademas de amor,
de encantos maravillosas,
delicadas y preciosas,
de perfume embriagador,
pero para mí no hay flor
más fragante que la rosa.
No hay duda que el pensamiento
está entre las más hermosas,
la camelia es primorosa
y el cedrón en su momento;
la violeta tiene un tiempo
en que es de aspecto armoniosa,
es pequeña y candorosa
siendo muy suave su olor,
pero para mí no hay flor
más fragante que la rosa.
Tomado a Natalia Lennon.