Guitarra dueña del trino
envidia de los zorzales,
por donde trota a raudales
el sentimiento argentino;
otra vez en mi camino
vuelvo a buscar tu canción,
pero no tienes ya el son
aquel que en lazos estrechos,
nos unió como dos pechos
en un solo corazón.
Ya no responde a mi afán
tu cordaje lastimero,
como si fuese un alero
donde las aves no van;
tristes los campos están
cual si fuera a oscurecer,
y en lo hondo de mi ser
que a la pena se habitúa,
se desata la garúa
de las nostalgias de ayer.
Guitarra triste guitarra
ya no suenas como antes,
con tus estilos vibrantes
de la milonga bizarra;
tristeza es lo que narra
el poema de tu son,
ya has perdido la canción,
a que con lazos estrechos
nos unió como dos pechos
en un solo corazón.
Recopilado por Daniel,
Celina y María Inés Videla Dorna, año 1988.