Encantada peregrina
no te cause admiración,
sepas que hoy mi corazón
solamente en ti cavila;
desde aquel dichoso día
que tuve el gusto de hablarte,
……,
con toda veneración,
hoy espero la ocasión
te duelas de un fiel amante.
Con un amor verdadero
mi vida te hago saber,
por este blanco papel
que por tu hermosura muero;
y tan sólo de ti espero
me des la contestación,
quiero saber si mi amor
ha de ser correspondido,
tan sólo el favor te pido
dueña de mi corazón.
Yo te prometo guardar
decoro, constancia y fe,
nadie en el mundo ha de saber
que tenemos amistad;
y si por casualidad
se descubre nuestro amor,
Romualdo tiene valor
para sufrir los disgustos,
y si tenés ese gusto
me darás contestación.
Hermoso cielo adorado
cautiverio de mi amor,
dueño de mi corazón
donde está tu cielo hallado;
de este tu amor adorado
sólo espero la sentencia,
con cariño y con paciencia
sirves a mi voluntad,
y sí puedes contestar
hermosísima belleza.
Recopilación de Daniel, Celina y María Inés Videla
Dorna, año 1988. Dictado por Romualdo Monasterio.