En mi vivir tan funesto
en este mundo inconstante,
me ofende por ignorante
y soy un genio molesto;
a comedirme me ofrezco,
soy pronto y marcho de frente,
en mis tratos soy prudente,
siempre doy este lugar,
soy el único mortal
enamorado y sin suerte.
Si esto de querer se ofrece
vaivenes de la fortuna,
y como crece la luna
en mi crecen los reveses;
deseo morir a veces
pero le temo a la muerte,
porque la veo patente
y conozco que ofendí,
y como infeliz nací
enamorado y sin suerte.
Yo no sé por qué razón
yo seré tan desgraciado,
a ninguno le he faltado
tocante a mi obligación;
soy de un sano corazón
y procuro ser prudente,
soy amante consecuente
y en todo soy moderado,
soy en suma desgraciado,
enamorado y sin suerte.
Si pudiera imaginar
mi destino verdadero,
a solas deseo y espero
sin poder remedio hallar;
y si en mi vida fatal
me es escasa la alegría,
así paso noche y día
combatiendo con la muerte,
porque mi destino ha sido
enamorado y sin suerte.
Recopilado por Daniel,
Celina y María Inés Videla Dorna.