Dónde canejo he llegado
dónde está mi malacara,
dónde está la manta clara
con que venía tapado;
y qué fue de mi recado,
estribos, matra y caronas,
mi rebenque y mis lloronas,
mi bozal, mi chiripá,
mi guitarra dónde está
que no se oyen sus bordonas.
Mi cuchillo, mi yesquero,
mi tijeras tuzadoras,
dónde están mis boleadoras
y aquel aludo sombrero;
qué fue la cincha de cuero
que yo mismo trabajé,
y que mil veces cinché
potros de tuitas estampas,
cuando hice temblar la pampa
en los días que domé.
Y qué fue del tirador
recuerdo del finao tata,
con letras hechas de plata
macizas de lo mejor;
eran de tanto valor
con sus pesetas peruanas,
monedas americanas
y de oro cuatro botones,
ricos soles, patacones
y chirolas bolivianas.
Tuito ha quemao el brasero
de la civilización,
ya el gaucho dejó el fogón
su china y su parejero;
hasta el patrio ombú señero
que se alzaba en la enramada,
se va convirtiendo en nada
y el rancho que ayer fue vida,
hoy es tapara caída
en una pampa quemada.
Tomado a Natalia Lennon. Dictado por Don Adrián Gómez,
quien dice que la aprendió en la estancia “