Conservate siempre rosa
(Estilo)

Tú eres pensil de las flores

rosa, jazmín y azucena, 

cedrón, alelí, hierba buena 

jardín fragante de olores;

 y llena de mil primores

eres mosqueta olorosa,

de fragancia deleitosa

en sus candores primeros,

guárdate del jardinero, 

consérvate siempre rosa. 


No has visto al amanecer

entre espinas una rosa,

fragante, gentil y hermosa

que al mirarla da placer;

más después de amanecer 

comienza el rigor del sol, 

y ella pierde su color

quedándose marchitada, 

no admitas el ser tocada 

si quieres llamarte flor.   


Oculta en la verde alfombra

cautivarán tus primores, 

yo sé que siempre las flores 

donde están dicen su olor;

en manos del labrador 

viene a estar la flor hallada,

y para no ser alejada 

y conservar tu candor,

no admitas el ser tocada 

si quieres llamarte flor. 


Por medio de este escrito

niña le vengo a acusar, 

de que tal vez sin pensar

ha cometido un delito; 

puede ser muy bien repito

que su intención no haiga sido,

más me quejaré a Cupido

si de este amor no me cura, 

su incomparable hermosura 

que trastornó mi sentido. 


Su incomparable hermosura 

es tanto lo que me aqueja,

que si usté niña me deja 

mi muerte será segura; 

prevengo si no me cura 

sanarme con su caricia, 

me quejaré a la justicia 

y no le valdrán escusas, 

su cara misma la acusa

que cometió una injusticia.


Usté al mirarme me ha herido 

con una herida mortal, 

bajemos al tribunal 

del amoroso Cupido;

y como juez entendido 

con su cabal experiencia,

dictará la gran sentencia 

que será unir nuestras suertes, 

y amarnos hasta la muerte 

será nuestra penitencia.

Comentarios del Archivero

Recopilado por Jesús Pereyra en Capilla del Señor, año 1945.