Bajo de un coposo pino
llorando me lamentaba,
y el pino como era tierno
de verme llorar lloraba.
Un dolor me devoraba
se me partía el corazón,
al mirar mi situación
cuando en su sombra me hallaba;
mi amor se desesperaba
triste, confuso, afligido,
y al mirar mi cruel destino
triste me puse a llorar,
y allí también a pensar
bajo de un coposo pino.
Viendo este árbol me lamento
se comenzó a deshojar,
queriendo más aumentar
mis insufribles tormentos;
ay qué grande abatimiento
este pesar me causaba,
tan solamente encontraba
un cautiverio amoroso,
y al pie de este árbol coposo
llorando me lamentaba.
Las ramas se han marchitado
al oír mis tristes gemidos,
mis lágrimas y suspiros
a este árbol lo deshojaron;
mis sentidos desmayaron
en el sueño más eterno,
pero luego que recuerdo
en el árbol donde estaba,
ay qué triste suspiraba
el pino como era tierno.
Lo que volvió a renacer
la incomparable amargura,
quiso nacer la fortuna
me dio un golpe de pesar;
a mi continuo llorar
a todas partes miraba,
mas nadie me consolaba
ni viendo mi cruel destino,
solo un lastimero pino
de verme llorar lloraba.
Tomado a Natalia Lennon, de un cuaderno
de Don Ventura Sarmiento