Amante fino y rendido
(Estilo)

Amante fino y rendido

tu amistad solicité, 

y tan feliz fui que llegué 

a ser correspondido; 

pero mi suerte ha querido

que hiciera en ti enfadar; 

no me quisiera cansar 

de mirar tu proceder, 

así empecé a aborrecer 

a quien no pude olvidar.   

  

No han podido tus engaños 

que lo sienta el corazón,

por ser esto y sin razón 

efecto de poco daño; 

no te perdono los daños

que tu mudanza hizo en mí, 

con no pensar más en ti 

pago en la misma moneda, 

y si algún pesar me queda 

es el tiempo que perdí.    


No has visto cómo al tocar 

un músico su instrumento, 

aplica el oído atento 

para poderlo templar;

y si después de trastear

a la cuerda floja siente,

alza la mano inclemente 

y la clavija tuerce airado,

y se da por bien pagado 

que la cuerda se reviente.   

  

Así yo pues guitarrero

en el concierto de amar, 

quise mi vida templar 

en la cuerda de tu amor;

la hallé que estaba en tenor,

quise tocarla y disuena, 

vuelvo a subirla y con pena 

como falsa se cortó,

que es lo que debo hacer yo 

ponerle una cuerda nueva.

Comentarios del Archivero

Recopilación de Carlos Daws.