Amanece el claro día
con relucientes fulgores,
muestra el campo sus amores
y las flores refulgentes;
brilla la pampa al naciente
con suavizada dulzura,
el campo muestra hermosura,
la china bajo el alero
entona cual un jilguero
un estilo con ternura.
El sol con sus rayos de oro
se extiende en los trebolares,
ande vierten sus cantares
los pájaros en un coro;
todo esto es un tesoro
que ostenta la pampa hermosa,
y la inquieta mariposa
entre frondosos vergeles,
beben en las dulces mieles
de las flores fraganciosas.
Como un saludo triunfal
después de dejar el nido,
la perdiz suelta el silbido
de entre el espeso cardal;
encerrada entre el corral
se oye mugir la lechera,
en tanto que el gaucho espera
van cruzando la cañada,
las torcazas en bandadas
buscando las sementeras.
Recopilado por Daniel,
Celina y María Inés Videla Dorna, año 1988.