Al ausentarme de ti
vierto lágrimas amargas,
porque si la ausencia es larga
tal vez te olvides de mí.
Triste pena si es así
sufrirá mi corazón,
pero no es posible, no,
que tu amor sea tan cruel,
si he depositado en él
la esencia de un fino amor.
Mi alma no puede creer
que llegaras a olvidarte,
de quien con amor constante
te sabrá corresponder.
No quisiera que al volver
hallase mudanza en ti,
porque si sucede así
grande mi dolor sería,
y solo en la tumba fría
dejaría de sufrir.
Me sería doloroso
verme de ti separado,
porque no estando a tu lado
no podré vivir dichoso.
Pero hoy día me es forzoso
debo partir sin demora,
mi corazón triste llora
pensando en el bien que dejo,
adiós que de ti me alejo,
se va quien tanto te adora.
Adiós pues, que ya me ausento
dueña querida del alma,
ya se va mi amor en calma
pero en ti mi pensamiento.
Si en mi retiro el tormento
he de hallar en este mundo,
y si el destino iracundo
dispone que sea así,
conservaré para ti
el cariño más profundo.
Décima que perteneció a don Félix Hidalgo, copiada por
la Sra Natalia Lennon el día 31 de Agosto de 1968.