Una palomita helada
(Estilo)

Bajo el alero escarchado 

encontré esta madrugada, 

una palomita helada 

que el viento la había extraviado;

por ser tuya la he cuidado 

con cariño y con anhelo,

y la cinta color cielo 

con que venía adornada,

la llevo en el cuello atada 

por ser cinta de tu pelo.


Triste está la palomita 

muy lejos de su querencia, 

tristeza que por su ausencia

es un mal que no se quita; 

no hay más remedio mijita 

que ampararla en su aflicción,

y si muestras compasión 

como cuando me has querido, 

juntos formemos un nido 

los dos en mi corazón.  


Así vivirá segura 

en un materno regazo, 

al amparo de mis brazos 

y al calor de tu ternura; 

yo tendré las amarguras, 

tú tendrás las alegrías

y tu avecita querida, 

como nuestro amor sincero, 

buscaría alivio en tu seno

hasta quedarte dormida.  


Si está esperanza es un sueño 

no me quites la ilusión, 

que es bien de mi corazón

el saber que soy tu dueño; 

podrá ser un vano empeño 

el que quiera yo la gloria,

y aunque parezca ilusoria

la dicha que a Dios le pido, 

quiero morir convencido 

que viviré en tu memoria.

Comentarios del Archivero

(Sol menor) Uno de los estilos más populares en su momento. Letra dictada por Manuel Hernández, nativo de San Miguel de la Guardia del Monte, quien dice haberla aprendido a don Horacio Nartallo, paisano que fue puestero de un campo que arrendó mi padre en la laguna de Culú-Culú. Esta Décima forma parte de una obra de teatro que pertenece a Martín Coronado, titulada La Piedra del Escándalo, cuya interpretación estuvo a cargo de los hermanos Podestá en su famoso circo criollo.