El corazón abatido
de un profundo sentimiento,
se encuentra en este momento
pesaroso y cruel herido;
y si alguno del motivo
de mi mal quieren saber,
a todos yo les diré
con sentimiento profundo,
después de Dios en el mundo
sólo yo la causa sé.
Tal vez al ver mi dolor
hagan miles conjeturas,
pero mi triste amargura
solo la conoce Dios;
él es quien me da valor
en mi triste padecer,
si sufro más callaré
y nadie sabrá lo cierto,
de mi triste abatimiento
sólo yo la causa sé.
Un sentimiento profundo
me hará en el mundo sufrir,
sin que se me oiga decir
cuál es mi mal sin segundo;
será un secreto en el mundo,
yo siempre lo ocultare,
y a la tumba bajaré
para reposar en calma,
pero del dolor de mi alma
sólo yo la causa sé.
Si en mis últimos momentos
el confesor me dijera
que en esa hora postrera
confesara mi tormento;
sufriré padecimiento
cuando en la agonía esté,
y al confesor le diré
si he de bajar a la fosa,
de mis penas azarosas
sólo yo la causa sé.
(Mi mayor; la primera estrofa
pasa a Mi menor y vuelve a Mi Mayor) Letra tomada de
papeles viejos de Don Ramón Ferreyra. Música recopilada por Natalia Lennon a
Doña Ema Rojo, de San Antonio de Areco, quien lo llamaba Estilo de las Campanitas.