Creo que es lo suficiente
si esto lo digo explicado,
que estando el hombre callado
a ninguno lo resiente;
debe mostrarse prudente
si en caso está de visita,
hágala más bien cortita
cosa de no incomodar,
y esto sólo necesita
el que sale a caminar.
Tómelo con precaución
a este consejo prudente,
puede que un día entre gente,
gente de otra condición,
no gaste en conversación
y esto es en primer lugar,
si le toca conversar
converse lo suficiente,
porque siempre es más prudente
ser mudo sabiendo hablar.
Esta lección aprendida
de todo hombre rodante,
lo hará que salga triunfante
en el mundo mientras viva;
y si la ocasión lo obliga
o el caso lo precipita,
callando todo se evita,
cada cual en su tarea,
y aunque tomado se vea
sea ciego teniendo vista.
Un joven aconsejado
por un ave caminante,
que con instrucción bastante
estos consejos le ha dado:
debe el hombre ir con cuidado,
también debe de observar,
debe de ver y callar,
y es un consejo maduro
el ser ciego, sordo y mudo
cuando sale a caminar.
(Mi mayor) Recopilado
por Don Eduardo Peyrón. Tomado a “Ciudadano” Videla Dorna, grabación familiar.