Pensando en ti me dormí
hermoso cielo adorado,
soñé que estaba a tu lado
y el sueño me dijo ¡sí!;
despierto y me hallo sin ti
mira que fatalidad,
al ver que no era verdad
lo que el sueño me decía,
me lamento dueña mía
al mirar mi soledad.
Sueño que estoy a tu lado
porque despierto aún te veo,
es la fiebre del deseo
que me tiene delirando;
dormido te estoy contando
los secretos de mi amor,
despierto y veo que son
las ilusiones del sueño,
y entonces por más empeño
lloro tu separación.
A veces quiero olvidarte
a ver si consigo así,
el no acordarme de ti
de tu amor un solo instante;
más sólo pienso en amarte
para mí es mi sufrimiento,
sueño y después me despierto
afligido con razón,
no verte, mi corazón,
para mí es mayor tormento.
Luchando estoy con el sueño
cuando pretendo dormir,
porque me figuro así
ese tu encanto halagüeño;
me despierto con empeño
al mirar a tu deidad,
en esta fragilidad
dolido y desconsolado,
y por no hallarte a mi lado
lloro en triste soledad.
(Do mayor) Letra
tomada de papeles viejos de Don Ramón Ferreyra. Música tomada de Natalia
Lennon. Figura en el Cancionero de
Tucumán de Juan Alfonso Carrizo.